Dedicado a la buena literatura, esa gran desconocida.
En un café de algún sitio, o puede que de ninguno, suena Your Heart Is An Empty Room, de Death Cab For Cutie. El café está a rebosar de gente. Gente grande, gente pequeña, fea, guapa, inteligente, tonta, lista y, en definitiva, gente. Es un lugar pequeño y acogedor, en el que uno puede ir a charlar tranquilamente con sus amigos y disfrutar de la música, o simplemente no sentirse solo.
En una esquina se encuentran tres amigos sentados a una mesa, dos chicos y una chica. La chica tiene una chaqueta de cuero muy gastada colgada en el respaldo de la silla y lleva puesta una camiseta de los Sex Pistols. El chico que tiene en frente lleva una sencilla camiseta gris y tiene colgada del respaldo del asiento una bolsa de deporte. El otro chico, sentado junto a la fan de los Pistols, lleva una camisa a cuadros y, a diferencia de los otros dos, no tiene nada colgado en el respaldo.
Los dos chicos discuten acaloradamente sobre política mientras la chica está inclinada sobre una servilleta, dibujando con una sonrisa en los labios. Se la ve feliz.
Entonces, la chica hace un garabato en la esquina de la servilleta, su firma, lo cual indica que ha acabado el dibujo, se mete el extremo del bolígrafo en la boca y se recuesta hacia atrás en la silla. Se queda así un rato, hasta que dice:
-Tíos, si paráis de discutir os doy un caramelo a cada uno.
Los dos paran de hablar durante una fracción de segundo, lo suficiente como para decicir que un caramelo no merece la pena. Luego siguen discutiendo como si ella no hubiese dicho nada.
-Mirad, ¿os gusta? -les pregunta, intentando por segunda vez que centren su
atención en ella.
Miran el dibujo, asienten, y siguen con lo suyo. Ella resopla.
-Está bien, si dejáis de discutir me desnudo.
Los dos se callan al instante y la miran. Ella les mira con cara de reproche y ellos se hacen los despistados.
-Si queremos ir al cine deberíamos ir tirando, ¿no? -pregunta el de la bolsa de deporte.
-Sí, venga, ¿quién paga? -dice la chica.
Todos se miran y luego bajan la vista, como intentando disimular su presencia.
-Aah, está bien, lo haré yo -dice el chico de la camisa de cuadros, con cara de resignación.
Los otros dos le miran con una mezcla de adoración y gratitud.
-¿Qué os apetece ver? -pregunta ella.
-Creo que hay una muy buena de... -empieza el de la camiseta gris.
-A mí me apetecía ver una indie... -dice el de la camisa.
Los dos se miran y empiezan a discutir de nuevo,"ya estamos otra vez", piensa la chica, con una sonrisa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario